17 pibes de Entre Ríos viajaron a Córdoba y dejaron la bandera bien alto: qué van a buscar
Se prepararon durante meses para resolver problemas, pero lo que menos los tiene nerviosos son las matemáticas. Los 17 entrerrianos que viajaron a Córdoba y el detalle que confesó el más chico del grupo antes de subir al micro.
La delegación entrerriana ya está en camino. Diecisiete estudiantes de la provincia partieron rumbo a Córdoba para disputar las Olimpiadas Internacionales de Matemática ATACALAR, una cita que reúne a chicos de distintos puntos del país y que, para Entre Ríos, tiene un condimento especial: es la primera vez que dice presente.
El punto de encuentro fue la zona de Cinco Esquinas, en Paraná. Ahí se juntaron los alumnos con sus docentes y familias, entre bolsos, abrazos y las fotos de rigor con la bandera provincial antes de subir al transporte.
Los clasificados llegan de escuelas de Paraná, Gualeguaychú y La Paz, entre otras localidades. Para varios de ellos, además, es la primera vez que salen de Entre Ríos.
«No se trata solo de cuentas»
Lucas cursa sexto año en Gualeguaychú y ya tiene recorrido en competencias nacionales. Consultado por Elonce antes del viaje, explicó qué es lo que realmente se pone en juego en este tipo de torneos: «Las olimpiadas no se tratan solo de cuentas, de números, sino de encontrarle el sentido al enunciado, al problema». Y sumó un detalle que muchos pasan por alto: no hay un único camino para llegar a la solución.
Su compañero Valentino, también de sexto año y oriundo de la misma ciudad, se mostró entusiasmado con la posibilidad: «Siempre me gustó mucho el formato de olimpiadas matemáticas. Esta oportunidad que surgió me pareció muy buena».
El más chico del grupo le puso otro condimento a la previa. Antonio, alumno de primer año de la Escuela Miguel de Cervantes de Paraná, confesó que su emoción no pasaba por los números: «Muy emocionado, pero no por las matemáticas, sino por ir con los chicos».
El respaldo de las familias y el rol docente
Silvio Méndez, papá de Antonio, valoró la experiencia más allá de lo académico: «Además de promover la matemática, también es algo para confraternizar con otras escuelas y que puedan conocer otras provincias». También puso el foco en los docentes, a quienes reconoció el mérito de despertar el interés de los chicos por la materia.
Macarena, una de las profesoras que acompaña la delegación, contó cómo se armó el equipo: los participantes tuvieron que superar una instancia provincial en la que resolvieron varios problemas matemáticos. Sobre su tarea, señaló: «Me gusta incentivarlos a que resuelvan problemas, a que se desafíen ellos mismos y que puedan superarse».
La docente confirmó además que esta es la primera participación entrerriana en una olimpiada internacional de este tipo, un dato que le da otro peso al viaje.
Entre fotos con la bandera, despedidas y alguna lágrima contenida, la delegación ya tiene destino: Córdoba. Ahora resta lo más importante, medirse con jóvenes de otras regiones y dejar a Entre Ríos bien arriba en la tabla.