17 pibes de Entre Ríos fueron a su primera olimpíada internacional y volvieron con algo inesperado
Un grupo de estudiantes entrerrianos viajó por primera vez a una olimpíada internacional de matemática. Para varios era la primera vez que salían de su zona. Volvieron con las manos llenas, pero lo que más festejaron fue otra cosa.
La delegación entrerriana debutó en la Olimpíada Internacional de Matemática Atacalar, que se hizo en Tanti, Córdoba, y regresó con siete medallas. Los estudiantes de secundaria compitieron contra representantes de cinco provincias argentinas y de Perú, en un certamen que marcó un antes y un después para la provincia.
El viaje fue el primero de Entre Ríos a esta competencia. Los chicos se midieron con delegaciones de Catamarca, Tucumán, Córdoba, La Rioja y Santiago del Estero, además de Perú. La representación chilena, en tanto, no pudo llegar por problemas climáticos.
El medallero, escuela por escuela
El botín que trajo la comitiva fue de una presea dorada, dos de plata y cuatro de bronce. El oro lo consiguió Antonio Mendez Zapata en la Categoría B Nivel 1, donde su compañera Carmen Villen se quedó con el bronce. Los dos son del Instituto D164 Miguel de Cervantes Saavedra.
De ese mismo establecimiento salieron otras dos distinciones: Tomas Bartolis Trevesse obtuvo plata en la Categoría B Nivel 3 y Benicio Roitberg sumó bronce en la misma categoría.
En los niveles superiores, Máximo Vivas, del Instituto D10 Nuestra Señora de la Merced, se llevó la medalla de plata de la Categoría C Nivel 2.
El Instituto D9 Malvinas Seguí de Clavarino aportó dos bronces: uno individual de Valentino Cigliutti Corbalán en la Categoría C Nivel 3 y otro en la Categoría Grupal Nivel C3, que tuvo como protagonista a Lucas Mazaeda.
Un operativo con equipo propio
Detrás de los 17 estudiantes hubo una estructura de acompañamiento que trabajó durante todas las jornadas en Córdoba: cuatro evaluadoras de la provincia, seis docentes y dos coordinadoras de la delegación.
Una de ellas fue Erika Aab, de la Coordinación de Evaluación e Investigación Educativa, que depende de la Dirección General de Planeamiento Educativo del Consejo General de Educación (CGE). Al terminar las premiaciones, puso el foco en lo que dejó la experiencia más allá de las medallas.
«Estamos muy contentos. La cantidad de medallas que trajimos supera todo lo que nos imaginamos, pero lo más importante es que los chicos están felices por haber vivido esta experiencia», afirmó Aab.
Y agregó: «Para muchos significó una oportunidad única ya que nunca habían salido de su zona de residencia. Hubo vivencias hermosas y esto demuestra el valor que brindan estas políticas de Estado, que permiten que los chicos viajen, participen y vean el mundo de otra manera».