17 horas bajo los escombros: el desgarrador relato del hombre que grabó un video de despedida para su hijo
Francisco Soto y su esposa grabaron un video desgarrador mientras estaban atrapados bajo los escombros. 17 horas después, fueron rescatados. ¿Qué mensaje le dejaron a su hijo?
Francisco Soto y su esposa Deomaris pasaron 17 horas atrapados bajo los escombros de un edificio en Venezuela. Antes de ser rescatados, grabaron un video desgarrador pidiendo que cuidaran a su hijo. En diálogo con TN, Soto contó los detalles de esa pesadilla.
El hombre sufrió una fractura expuesta en la pierna derecha y cayó sobre el cuerpo de su esposa, que padece síndrome de aplastamiento. “Aún tiene las piernas adormecidas”, contó.
“Las noches son difíciles por el trauma, nos cuesta dormir”, reconoció Soto, “pero gracias a Dios estamos bien”.
El video que grabaron como despedida
En las imágenes apenas se ve el rostro herido de Francisco y los restos de la estructura. Ambos hablan con dificultad. “Queremos vivir”, repite él una y otra vez. Ella, desesperada, pide: “Dile que cuiden a mi hijo si consiguen este teléfono, por favor”.
A lo largo de la grabación se los escucha asustados pero aferrados a la esperanza. “Ojalá Dios nos rescate pronto. Queremos decirles que los amamos mucho. Mi amor, te amo. Hijo Sebastián, papá, los amamos”, expresa Soto al borde del llanto. Ella intenta mantener el optimismo: “¿Vamos a vivir hoy? Vamos a vivir. Lo importante es que vamos a vivir”.
En ese momento, el hijo de Deomaris, Sebastián, no estaba con ellos. Había salido a jugar al fútbol con amigos, algo que casi nunca hacía. “No sabíamos dónde estaba y qué le podía haber pasado”, dijo Soto.
Sin señal y sin noción de la magnitud
Atrapados, no tenían idea del doble sismo de magnitud 7,2 y 7,5 que azotó Venezuela, dejando más de 2500 muertos y miles de desaparecidos. “Uno no sabía nada”, explicó. Sin señal, no podían pedir ayuda. “El teléfono lo conseguí por suerte porque cayó justo cerca de nosotros, lo usamos como linterna”.
“Con el pasar de las horas, ya sintiendo que no íbamos a salir de allí con vida, se me ocurrió grabar un video, dejar documentado lo que vivimos”, como legado para su hijo por si alguien encontraba el dispositivo.
Francisco elogió a su esposa: “Es una guerrera, ella me dio ánimo. Pobrecita, yo estaba encima de ella, tenía un muro en las piernas”. A pesar del horror, tener luz los ayudó a no entrar en pánico. “Oramos, oramos y oramos. Gritábamos, pero nadie nos escuchaba”.
El rescate y el mensaje de fe
Durante la mañana, Soto escuchó al hijo de un vecino que buscaba a su papá y lo llamó: “Soy el del 7D, estoy con mi esposa”. El joven dio la voz de alerta. Fueron rescatados por voluntarios que “arriesgaron su vida”. Para salir, Francisco tuvo que fracturarse más la pierna. “Ella me dijo ‘no importa, papi, písame’, y me empujó la pierna”, recordó con emoción.
En la tragedia “murieron vecinos, como rescataron vecinos”. Al final, dejó un mensaje: “Nosotros perdimos todo. Va a ser difícil, pero tenemos la vida. Fuerza, unión y humanidad es lo que hace falta. La gente tiene que ser más empática”. Y agregó: “Cuando Sebastián se enteró de que habíamos sobrevivido, la alegría fue inmensa”.