1.689 estudiantes de 19 colegios ya pasaron por el programa, pero tener un buen producto no alcanza para vender afuera. Lo que les enseñaron y las dos becas que se repartieron.
Unos 1.950 sanjuaninos pasaron por el programa Primeros Pasos del Emprendedor Exportador desde 2024, y 1.689 de ellos son estudiantes de 19 colegios. La apuesta oficial: que el potencial productivo de la provincia se convierta en negocios que crucen fronteras y generen empleo.
La formación en comercio exterior dejó de ser un tema de despacho para instalarse en las aulas sanjuaninas. El Gobierno provincial decidió empujar ese conocimiento entre los más jóvenes con una idea de fondo: ampliar horizontes y prepararlos para aprovechar oportunidades de negocio más allá del país.
Qué es el programa y a quiénes alcanzó
La iniciativa la llevan adelante los ministerios de Producción, Trabajo e Innovación y de Educación. Arrancó en 2024 y, desde entonces, acumula alrededor de 1.950 personas capacitadas.
Si se mira solo el ámbito educativo, los registros marcan cerca de 1.689 jóvenes de 19 instituciones, tanto públicas como privadas. Es decir, buena parte del universo alcanzado son estudiantes que todavía están en el secundario.
Las jornadas que recorrieron la provincia
Valle Fértil, San Martín y Capital fueron las últimas paradas de un recorrido que llevó la propuesta a las escuelas. Allí, los alumnos de los últimos años se metieron de lleno en el mundo empresarial: conocieron las condiciones que exige exportar y los requisitos para acceder a mercados internacionales.
El formato no fue solo de pizarrón. Los chicos pudieron intercambiar experiencias con especialistas y empresarios, una instancia que conecta los contenidos teóricos con lo que pasa en la realidad productiva.
Por qué importa en San Juan
La provincia busca diversificar su economía y sacarle jugo a sus recursos y capacidades. Minería, vitivinicultura, agroindustria, servicios tecnológicos y otras actividades tienen margen de crecimiento, pero piden preparación, innovación y una mirada comercial amplia.
El punto clave: tener un producto competitivo no alcanza para llegar a compradores extranjeros. Hay que conocer las normas, la logística, los costos, los mecanismos de comercialización y las exigencias de cada destino. Ese saber es lo que permite bajar riesgos y armar emprendimientos sostenibles. Por eso, capacitar temprano puede cambiar las decisiones que los jóvenes tomen cuando lancen sus proyectos.
Becas y articulación con el sector privado
Otro capítulo de la propuesta es el vínculo con instituciones académicas y privadas. La Fundación Manfredi y la Universidad Católica de Cuyo colaboraron con la entrega de dos medias becas para que estudiantes continúen formándose en comercio internacional. Una oportunidad concreta de formación profesional.
Lo que falta
Sostener la política, ampliar su alcance territorial y acompañar a los alumnos después de las jornadas son los próximos desafíos. Asistencia técnica, acceso al financiamiento y contacto con empresas exportadoras aparecen como pasos necesarios para que las ideas se transformen en iniciativas viables.
San Juan necesita jóvenes preparados para competir en una economía cada vez más integrada. Invertir en sus conocimientos y capacidades no es un gasto menor: es una condición para construir desarrollo, generar empleo y proyectar la producción provincial hacia el mundo.