150 familias en vilo: el cierre de Dass en Eldorado ya golpea a comercios y servicios
¿Sabías que el cierre de Dass no solo dejó 150 despidos? Conocé cómo el efecto dominó ya alcanza a comercios, servicios y al propio municipio.
El 17 de julio quedó marcado como un día negro para Eldorado. La fábrica de zapatillas Dass, tras 19 años de actividad, cerró sus puertas y dejó a 150 trabajadores en la calle. Pero el impacto no se limita a ellos: toda la economía local siente el golpe.
La firma brasileña, que llegó a emplear a 1.500 personas en su mejor momento, no pudo resistir la apertura de importaciones y la caída de pedidos. En diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones, el secretario de Hacienda municipal, Marcelo Mikulán, describió el escenario como "muy triste" y detalló que el municipio ya venía conversando con la empresa ante la disminución constante de producción.
"Sabíamos desde hace algunos meses que la situación venía muy complicada", afirmó Mikulán, quien señaló que la reducción de contratos con grandes marcas y el ingreso de productos importados más baratos hicieron inviable la continuidad de la planta.
¿Qué significa la pérdida de 150 sueldos?
Más allá de los empleos directos, el funcionario remarcó que "son 150 sueldos menos que se inyectan a la economía local". Esos ingresos, que provenían de capitales externos, se distribuían en alquileres, comercios y servicios. Ahora, emprendedores que preparaban viandas, transportistas y repartidores pierden a uno de sus principales clientes. "Por cada contratación directa hay al menos una o dos familias más que dependen indirectamente", advirtió.
Menos recaudación, aunque Dass estaba exento
Si bien el Grupo Dass no pagaba la mayoría de las tasas municipales, el verdadero beneficio para el municipio era el movimiento económico que generaban los salarios. Mikulán explicó que la caída en la actividad comercial y de servicios reducirá los ingresos locales, más allá de los tributos directos perdidos.
El funcionario recordó con nostalgia el esfuerzo comunitario que llevó a Dass a instalarse en Eldorado. "Nos ponía muy orgullosos y muy contentos, y que hoy cierre la fábrica realmente es una noticia muy triste", expresó.
¿Y los trabajadores?
Mikulán reconoció que muchos exempleados tendrán dificultades para encontrar un empleo similar. Dass pagaba salarios por encima del convenio, horas extras e indemnizó según la ley. "Hoy es difícil encontrar esas condiciones", afirmó, y estimó que algunos deberán aceptar trabajos peor pagos, en negro o iniciar emprendimientos.
Frente a esto, el municipio apuesta a fortalecer el parque industrial, la producción primaria y el acompañamiento a emprendedores, aunque con recursos limitados. "Las herramientas municipales son limitadas, pero seguimos tratando de sostener la obra pública y generar nuevas oportunidades", concluyó.