1.400 interrupciones del embarazo en Entre Ríos: cómo funciona la red que las garantiza
Carolina García coordina la división que garantiza las IVE e ILE en la provincia. En nueve meses se realizaron 1.400 prácticas, pero hay un detalle en la organización de la red que explica cómo llegan a cada rincón.
El sistema público de salud de Entre Ríos realizó 1.400 prácticas de interrupción voluntaria y legal del embarazo entre enero y septiembre de 2026, en el marco de la Ley Nacional 27.610. El Ministerio de Salud provincial destacó el funcionamiento de una red de centros de salud y hospitales que brinda acompañamiento antes, durante y después de cada procedimiento.
La cifra fue difundida en el marco del Día de Acción Global por el Aborto Legal y Seguro. Desde la cartera sanitaria explicaron que la política contempla tanto la prevención de embarazos no intencionales como la garantía de una atención segura, confidencial y respetuosa para quienes necesiten acceder a una IVE o ILE.
Las autoridades recordaron que ningún método anticonceptivo es 100% eficaz y que existen distintas circunstancias que pueden derivar en la necesidad de interrumpir un embarazo, como dificultades en el acceso o uso de anticonceptivos o situaciones particulares que requieren una respuesta específica del sistema.
Una red que articula centros de salud y hospitales
La atención se organiza a través de establecimientos distribuidos en toda la provincia y equipos interdisciplinarios. El primer nivel de atención recibe las consultas, brinda información y realiza el acompañamiento inicial. Cuando se requiere mayor complejidad, se articula la derivación hacia hospitales de referencia.
"El primer nivel de atención cumple un rol central en la recepción de las consultas, la información y el acompañamiento inicial", explicó Carolina García, jefa de la División de Salud de la Mujer en Edad Reproductiva.
García agregó que, cuando se necesita una atención de mayor complejidad, "se articula la atención con un hospital de referencia que garantice la práctica". Según la funcionaria, esta organización busca "acercar la respuesta sanitaria a las comunidades y evitar desplazamientos innecesarios".
Medicamentos, insumos y seguimiento de las pacientes
Para garantizar el funcionamiento de la red, la Provincia planifica la compra y distribución de medicamentos e insumos, monitorea existencias, consumos y vencimientos, y prevé la redistribución de recursos ante eventuales faltantes. También contempla el equipamiento necesario para los procedimientos, incluida la aspiración manual endouterina (AMEU) en los establecimientos que ofrecen esta prestación.
El acompañamiento incluye información previa, evaluación, consentimiento informado y explicaciones sobre cuidados, manejo del dolor y señales de alarma. Después de la práctica se realiza un seguimiento de la evolución clínica y de posibles complicaciones. Según cada caso, pueden participar profesionales de medicina, obstetricia, enfermería, psicología y trabajo social.
Anticoncepción y capacitación de los equipos
La atención también contempla la consejería anticonceptiva como una instancia voluntaria para recibir información y elegir o continuar un método. La red ofrece preservativos, anticonceptivos orales e inyectables, implantes subdérmicos y dispositivos intrauterinos, de acuerdo con la evaluación clínica y la disponibilidad.
Asimismo, se promueve la doble protección, que combina el preservativo con otro método anticonceptivo para prevenir embarazos no intencionales y reducir el riesgo de infecciones de transmisión sexual.
La División de Salud de la Mujer en Edad Reproductiva mantiene una política de capacitación continua de los equipos, con el acompañamiento de organizaciones y equipos especializados como la Red de Acceso al Aborto Seguro (REDAAS) y el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), que brindan formación y actualización sobre interrupción del embarazo, anticoncepción y atención integral.