11 puñaladas a su amigo en Río Gallegos: la Justicia define hoy qué pena paga
Su amigo le confesó el crimen a su expareja y la Policía llegó al cuerpo sin vida. Este jueves los jueces definen la pena por las 11 puñaladas que terminaron con la vida de un trabajador del Hospital Regional.
La Cámara en lo Criminal de la Primera Circunscripción Judicial de Santa Cruz tiene la última palabra. Este jueves, al mediodía, los jueces darán a conocer el veredicto contra Fernando Exequiel Muñoz, el hombre acusado de matar a su amigo de once puñaladas en Río Gallegos.
La víctima fue Óscar Javier Lancucheo, de 35 años, empleado del sector de maestranza del Hospital Regional. El crimen ocurrió en octubre de 2024 y sacudió a la capital santacruceña.
Qué pasó aquella madrugada
La noche del viernes 25 al sábado 26 de octubre de 2024, Lancucheo compartía bebidas alcohólicas con Muñoz en una vivienda de la calle Jofré de Loaiza al 700. Los dos eran amigos desde hacía años.
En circunstancias que se analizaron durante el debate, la reunión terminó de la peor manera: Lancucheo recibió once heridas de arma blanca, en su mayoría en la zona del cuello, que le provocaron la muerte.
La investigación se puso en marcha cuando una mujer avisó a la Policía que su expareja le había confesado que había matado a su amigo. Ese hombre era Muñoz.
Los efectivos montaron dos operativos en paralelo. Uno para revisar el domicilio de la víctima, donde encontraron a Lancucheo sin signos vitales. El otro para ubicar al sospechoso, que fue detenido en la zona de la Costanera de Río Gallegos sin oponer resistencia.
De la perpetua a un pedido de 19 años
Muñoz llegó al juicio oral acusado de homicidio agravado criminis causae, una figura que prevé prisión perpetua. El tribunal que lo juzga está integrado por Carlos Enrique Arenillas, Eduardo López y Florencia Moreira. La fiscal María Verónica Zuvic llevó adelante la acusación y la defensa quedó en manos de Emin Charif Sat.
Durante los alegatos, la Fiscalía cambió de postura: consideró que las pruebas no alcanzaban para sostener el agravante de haber actuado para facilitar, consumar u ocultar otro delito. Por eso pidió que se lo condene por homicidio simple, con una pena de 19 años de prisión efectiva.
La defensa coincidió con esa calificación, pero reclamó el mínimo legal para el delito, argumentando circunstancias atenuantes ligadas a la situación personal del acusado.
Entre los elementos que se evaluaron estuvieron la violencia del ataque, las lesiones que sufrió la víctima y el vínculo de confianza que unía a los dos hombres.
El pedido de perdón antes del fallo
Antes de que los jueces pasaran a deliberar, Muñoz usó sus últimas palabras. Dijo que estaba arrepentido, habló de la amistad que tenía con Lancucheo y pidió perdón a la familia de la víctima. También aseguró que no tuvo intención de matarlo.
El juicio oral había arrancado el 15 de octubre y terminó con el pedido de 19 años por parte del Ministerio Público Fiscal.
Qué se define este jueves
La resolución que se conocerá al mediodía deberá establecer la responsabilidad penal de Muñoz, la calificación definitiva del hecho y, en caso de condena, la pena que le corresponde.
La expectativa está puesta en lo que decidan los jueces: el acusado llegó al debate con una posible perpetua sobre la cabeza y lo termina con un pedido fiscal de 19 años. A casi dos años de la muerte de Óscar Javier Lancucheo, el caso vuelve al centro de la agenda judicial y policial de Río Gallegos.